El Real Madrid todavía no se encuentra, siguen los problemas de juego y la falta de contundencia. Quedó evidenciado ante el Olympiakos griego, al que se le ganó con un jugador de más (expulsado Torosidis, apenás comenzado el encuentro) por 4-2. En los números es un buen triunfo, que no se reflejó así en la cancha.

Raúl recogía en el área un rebote, tras un disparo de Van Nistelrooy, para poner el primer tanto del Real Madrid. El Olympiakos iba a contestar enseguida con un gol de Galletti. Cosas igualadas.
Apenas empezado el segundo tiempo, Julio César, ex jugador del Madrid, iba a adelantar a su equipo tras conectar en un tiro libre. Pero iba a comenzar el show de Robinho. El brasileño jugó un verdadero partidazo y divirtió al público con sus numerosos regates y sus hermosas bicicletas. Él mismo iba a señalar el empate con un fuerte cabezazo, en el que Nikopolidis nada pudo hacer.
Minutos después iba a sacar a pasear con su bicicleta a Patsatzoglou, quien le cometió penalty. Van Nistelrooy era el encargado de ejecutarlo, pero mandó ese balón por encima del arco. Oportunidad desperdiciada. El mismo goleador holandés le iba a ceder a Robinho el pase para que este convierta con un puntinazo el 3-2 del Real Madrid.
Kovacevic iba tener su gran chance para el 3-3, pero Casillas, a puro reflejo, voló increíblemente para evitar la caída de su valla. San Iker, presente.
Robinho iba a escapar nuevamente contra el arco de Nikopolidis (de gran partido) para darle la asistencia a un solitario Balboa, que selló el 4-2 final del partido.
El Real Madrid lidera el Grupo C con 7 puntos, pero la clasificación todavía no está asegurada. El equipo sigue sin aparecer.
Algo para mencionar: Salgado, por rendimiento, no puede seguir siendo el lateral derecho y Gago está en un nível bajísimo.