Triunfo controlado
Volvió a ganar el Real Madrid en el Santiago Bernabéu, el rival de turno era el Racing de Santander de Marcelino, que poco hizo en su visita. Al mediocampo volvían Sneijder, tras su lesión, Baptista, por primera vez titular en el equipo, y Cannavaro a la zaga con Pepe.
Apenas comenzado el partido, Van Nistelrooy le metía un buen balón en el área a Raúl, para que el capitán defina con total frialdad para poner el 1-0. Minutos más tarde, antes de que el reloj marcara los primeros 10´, Sneijder iba a desbordar hasta la línea de fondo, dejar a Toño fuera de escena y mandar un centro por el suelo que nadie iba a conectar, pero Sergio Sánchez (aquel ex-Castilla por el que no se hizo la opción de compra) iba a empujarla accidentalmente para marcar en propia meta.

Raúl iba a tener una nueva chance, con un sombrero sobre el arquero del Racing, pero Garay la salvaba en la línea. Por el lado cántabro, Smolarek tenía una posibilidad clara que terminó en el palo defendido por Casillas (partido 400 de blanco para Iker). La defensa, como de costumbre, tambaleaba.
La segunda parte tuvo a un Madrid que poco hacía por cerrar el encuentro y un Racing que avanzaba pero sin convicción para marcar. Raúl ejecutaba una falta directa que mandaba al arco de Toño para convertir el 3-0 (¿primer gol de tiro libre del `7´? No, ya le había hecho uno al Celta). Munitis daba el merecido descuento a su equipo para el 3-1 definitivo.
El Madrid se quedó con el triunfo, pero el fútbol todavía sigue sin aparecer, contrariamente a las falencias de la última línea. Baptista supo distribuir, participó del primer y segundo gol. Sneijder solo estuvo para asistir a Sergio Sánchez y mandar un pésimo centro a pelota parada. Robben y Saviola ingresaron en el segundo tiempo y tuvieron algún que otro destello, aunque no dispusieron de demasiadas oportunidades.
Sigue como único dueño de la Liga con 32 puntos en estas 14 jornadas disputadas, pero el juego todavía no se hace presente.
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