El Real Madrid llegaba a Murcia en búsqueda de la rectificación de su liderato en la Liga, sin embargo sólo se llevó un punto y la cima peligra.
Se puso de manera tempranera arriba del Murcia, con un gol de Robinho, de cabeza, tras una muy buena jugada colectiva en la que el balón circuló por varios sectores. El Real Madrid era más que su rival, y podía aumentar la diferencia entre ambos, pero no lo hizo.

El segundo tiempo apareció con un Murcia revitalizado, mentalizado para no perder el encuentro y dificultarle las cosas al Madrid. Los de Alcaraz lo lograron. De Lucas apareció sin marca en un tiro de esquina, y de cabeza convirtió la igualdad.
A partir de ahí, los de Schuster fueron perdiendo todo lo que lograron en la primera etapa, y los locales siguieron atacando para buscar quedarse enteramente con los tres puntos. Guti no tuvo mejor idea que patear a Arzo, y Daudén, cerca de la jugada, lo expulsó del encuentro. Entraron Higuaín y Robben por Robinho y Raúl, pero fue poco el tiempo y nada pudieron cambiar. Goitom estuvo cerca en el final de darle el triunfo al Murcia, pero Casillas hizo su habitual salvada para evitarlo.
El Real Madrid falló ante otro recién ascendido, y dejó en manos del Villarreal la chance de ser el nuevo líder del campeonato. Fue notable la manera en la que el equipo hizo agua en la segunda parte. Los blancos siguen sin lograr jugar al nivel que se prometía a principio de temporada.
¿Por qué el equipo no pudo rematar el partido? ¿Cúal es el remedio para que Guti deje de hacerse echar en momentos duros?
Foto: Marca