¿Se acabó?

Se podría decir que a cinco puntos de distancia y con ocho partidos aún por disputar estamos bastante alejados del renaciente sueño de la Liga. Eran todas finales que había que ganar para alcanzar al Barcelona y superarlo, pero no se pudo y ahora las cosas están mucho más alejadas.
Se empezó ganando con el gol de Raúl, en complicidad de Ezequiel Garay. El capitán rinde de manera más eficiente en los últimos metros y ya está demostrado. Pero en la segunda parte todo se dio vuelta. El argentino Garay, quien ya le convirtió tres veces a Casillas, corrigió su error en la primera parte y convirtió dos penalties para dar vuelta el marcador a favor del Racing de Santander. Sobre estas dos ejecuciones desde los doce pasos a favor de los locales, hay que decir que el primero no existió, el señor Turienzo
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